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QUE ES LA FE

 

I. FE EN LA PALABRA DE DIOS: La fe frecuentemente tiene que ver con cosas que aún están en el futuro, cosas prometidas pero todavía no evidentes en términos físicos. Contrario al “pensamiento positivo”, el cual se basa sólo en esperanzas humanas, la fe se basa enteramente en las promesas de Dios. La verdadera fe escritural es una completa confianza en la Palabra de Dios; una total confianza acerca de cosas que todavía somos incapaces de ver. Es algo real, primero en nuestro corazón, y más tarde en términos físicos.

Referencias: Hebreos 11:1

  1. LA FE ES ACTIVA: La fe es más que sólo un acuerdo intelectual con algún concepto o hecho. Es una acción agresiva que se origina en el corazón, un abrazamiento de alguna idea o verdad, que produce un cambio de hábitos, de carácter y de vida. La fe verdadera y piadosa es un movimiento sincero, una decisión o sumisión de la voluntad a aceptar y actuar de acuerdo con aquello que se cree. Los resultados de tal fe son definitivos, aquí y ahora.

Referencias y comentario:

  • Romanos 10:10; (La fe que proviene del corazón es descrita como una acción que produce un resultado definitivo: El hombre cree para justicia);
  • Juan 6:47 (El significado en el griego actual de la palabra en, en este contexto es adentro e implica un sentimiento del corazón, el resultado es una experiencia definitiva que el creyente “tiene”, aquí y ahora, adentro de si mismo: vida eterna)
  1. VIENDO LO INVISIBLE: La fe tiene que ver con aquello que no se puede ver. No está basada en la siempre variable evidencia de nuestros sentidos físicos, sino en las verdades eternas e invisibles de la Palabra de Dios. En la vida espiritual, vista o “experiencia” viene después, no antes de la fe. El hombre de fe hace de las verdades de la Palabra de Dios algo más real que cualquier cosa que sus sentidos pudieran revelarle.

Referencias y comentario: 2 Corintios 5:7; Juan 11:39-40

  • Salmo 27:13 (Primero David creyó, entonces experimentó las bondades de Dios, aquí y ahora “en la tierra de los vivientes”).
  1. ABRAHAM HOMBRE DE FE: La vida de Abraham es el ejemplo más notable de la verdadera fe escritural en la Palabra de Dios. Cuando Dios le hizo una promesa Abraham creyó a pesar de no haber evidencia alguna de esta verdad a sus sentidos. Por estar la fe de Abraham totalmente centrada en lo que Dios había prometido y por creer firmemente esta promesa, eventualmente vio en lo físico lo que sabía que era verdad en la fe.

Referencias: Romanos 4:11; Romanos 4:17; Romanos 4:20-21.

  1. LA FE AGRADA A DIOS: El hombre de fe agrada a Dios porque acepta cualquier cosa que El dice que es verdad, sin cuestionarlo o dudarlo. La fe significa confianza en Dios; falta de fe significa falta de confianza en Dios. El mayor honor posible que se le puede dar a Dios es creer y confiar en El. La falta de tal confianza le disgusta. La fe es el ingrediente esencial en toda relación con Dios.

Referencias: Hebreos 11:6; Romanos 14:23.

  1. FE:PUERTA A LA SALVACION: Somos salvos por fe. Y seguimos adelante hacia la perfección y madurez en la vida cristiana a través de la fe. Todo lo que era necesario hacerse para pagar la pena por nuestros pecados y ganar el perdón y la salvación para la humanidad ya fue realizado por medio del sufrimiento y muerte de Cristo en la cruz. Nada más puede o necesita hacerse por el hombre para ganar la salvación. Justicia y salvación sólo vienen a nosotros a través de fe.

Referencias: Juan 19:30; Romanos 4:4-5; Romanos 10:3-4; Romanos 4:4-5

  1. LA FE VIENE DE DIOS: Incluso la fe que nos capacita creer viene de Dios. Nuestra única respuesta debe ser la de una total y humilde gratitud.

Referencias: Hebreos 12:2; Efesios 2:8-9; Romanos 3:27

  1. CONTROLADOS POR LA FE EN DIOS: La Escritura enseña que toda área de nuestras vidas como hijos de Dios debe ser controlada y motivada por fe. La verdadera fe causará en nosotros: 1) el conocimiento de Dios como el Proveedor de todas nuestras necesidades; 2) ser agradecidos con Dios en todo, y 3) el conocimiento que lo que Dios provee pertenece a El y debe usarse para Su gloria.

Referencias: Santiago 1:17; Filipenses 4:19; Colosenses 3:17; 1 Corintios 6:13

  1. FE: EL CANAL PARA TODAS LAS BENDICIONES: La fe es el canal por el cual todos los recursos de Dios se hacen disponibles al hombre. Todo lo que Dios posee, todas Sus bendiciones, todas Sus promesas, están gratuitamente disponibles para toda persona que se acerque a Dios en fe. Toda declaración y promesa de Dios, registrada en la Escritura están disponibles para nosotros en Cristo a través de la actitud llamada fe.

Referencias: Marcos 9:23; 2 Corintios 1:20; Romanos 8:32; 2 Pedro 1:3-4.

  1. ADQUIRIENDO LAS PROMESAS DE DIOS POR FE: Personalmente experimentamos lo que Dios ha prometido cuando, guiados por su Espíritu nosotros: 1) descubrimos una promesa en la Palabra de Dios que llena nuestra particular necesidad; 2) cumplimos las condiciones de esa promesa y 3) creemos, confesamos y actuamos de conformidad con esa promesa – tratándola como más real que cualquier cosa que nuestra mente o sentidos pudieran decirnos. Este práctico ejercitar de la fe nos conforma a la imagen de Cristo y nos habilita a manejar de lleno cualquier reto que Dios nos presente.

Referencias y ejemplos:

  • Encomienda a Jehova tu camino (condición No.1) y confía en él (condición No. 2); y el hará (promesa). Salmo 37:5
  • Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas (condición) os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial (promesa). Mateo 6:14
  • Dad (condición), y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir (promesa). Lucas 6:38.

II. OBRAS-LA EXPRESION DE LA FE

  1. LA FE SIGNIFA ACCION: Las obras son la expresión exterior de la fe verdadera y activa que se halla dentro del corazón del creyente. La fe viene primero, luego las obras. Si no trabajamos activamente aquello que creemos por medio de practicar la Palabra de Dios, nuestra fe es muerta y nuestro crecimiento espiritual incompleto.

Referencia y comentario: Análisis de Santiago 2:14-26.

  • Debemos poner en práctica aquello que afirmamos creer, como alimentar al hambriento, cubrir al desnudo, etc.
  • Debemos someternos a nosotros mismos y ser obedientes a la Palabra de Dios no como los demonios que creen pero continúan en rebelión.
  • Debemos permitir que cada acto de obediencia desarrolle y fortalezca nuestra fe y confianza en Dios así como la vida de Abraham nos lo muestra.
  1. CREER, CONFESAR Y ACTUAR:

CREER: El primer paso en abrir los canales de la bendición de Dios en nuestras vidas es el de seriamente creer que Dios ha destinado Su Palabra y Sus promesas para nosotros personalmente. Nosotros debemos diligentemente estudiar y escudriñar la Escritura, permitiendo que Dios ilumine y vivifique por Su Espíritu las promesas de Su Palabra que cambian las vidas.

Referencias: Hebreos 11:6; Romanos 10:17; Mateo 7:7

CONFESAR: La verdadera fe debe ser expresada con nuestros labios; no puede ser callada. La lengua es una herramienta poderosa. Cuando se halla alineada con la Palabra de Dios sirve para ahondar nuestro compromiso y experiencia de Su inagotable verdad. Pero nuestra confesión debe ser sin vacilar, hasta que aquello que hemos creído en nuestros corazones y confesado con nuestras bocas se haba manifiesto en nuestra experiencia.

Referencias: Lucas 7:45; 2 Corintios 4:13; Mateo 12:37; Hebreos 10:23; Proverbios 12:14.

ACTUAR: El actuar de acuerdo a la Palabra de Dios es el tercer paso esencial en el proceso de la fe. Si no buscamos activamente el practicar y aplicar la verdad que oímos y que profesamos creer nuestras vidas no producirán nada de valor duradero. La verdadera fe escritural debe incluir este paso final y muy importante: practicar la Palabra.

Referencias: Mateo 7:24; Lucas 8:21; Lucas 8:15.