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CUIDANDO A OTROS

Cuidando A Otros

Por Jim Mathis

Una de mis búsquedas incesantes es descubrir porque ciertas personas son exitosas en todo lo que realizan, mientras que otras parece que siempre requieren de mucho esfuerzo luchando en todo lo que hacen. Creo que una pista está en la Biblia, en el libro de Filipenses 2:4, “No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros.”.

 No se trata apenas de un buen consejo, sino probablemente del mejor consejo de negocios que pueda pensar. El conferencista y consultor Zig Ziglar, frecuentemente afirma: “Usted puede tener en la vida todo lo que quiera, si ayuda a otras personas a conseguir lo que ellas quieren”

En la cafetería que administro tuvimos últimamente algunos problemas con los funcionarios que o salían más temprano o llegaban atrasados. Tratamos de acomodar sus necesidades, si alguien tiene que salir más temprano, o llegar más tarde, o llamaba avisando que estaba enfermo, u otro va a tener que mudar sus planes. Una persona que llega atrasada al trabajo, significa que otra tendrá que trabajar hasta más tarde de lo que había planeado. El deseo de una persona de colocar sus planes por encima del compromiso de trabajo significa que otra tendrá que cancelar un compromiso, mudar los planes para la cena o perder una reunión importante.

Lamentablemente, con frecuencia, no vemos las cosas de esa manera. Encaramos las decisiones que tomamos como cosas aislada, con poco o ningún impacto sobre otras personas. La elección de mantener una promesa puede ser a veces inconveniente, pero su cumplimiento puede mejorar grandemente la habilidad de alguna persona en satisfacer una necesidad urgente o alcanzar un objetivo muy deseado.

La habilidad (o la falta de habilidad) de colocar los intereses de otros por encima de los nuestros, a largo plazo, se traduce en una cosa: ganadores y perdedores. El egoísmo siempre tiene como resultado la pérdida, mientras que el cuidado con los otros resulta en victoria para todos los involucrados.

Hemos sido afortunados en nuestro negocio, por disponernos a ayudar a los jóvenes a aprender y a aplicar esos principios precozmente. Es placentero ayudar a formar en ellos hábitos de trabajo, aumentando así, sus oportunidades de éxito, al aprender la importancia del trabajo arduo y del cuidado con los intereses de otras personas, inclusive cuando eso requiere algún sacrificio personal.

Generalmente oímos comentarios como: “Cuide del número 1” (usted mismo) y el egocentrismo parece algo que todos compartimos, por lo menos en cierta medida. Colocar a otros por encima de nosotros mismos requiere humildad, disposición consciente para subordinarnos en beneficio de otros, sea en el trabajo, en el hogar o en la comunidad, humildad es siempre una cualidad atrayente, tal vez porque la vemos raramente.

Si usted quiere ser diferente y atraer la atención, practique colocando a otros antes que a usted mismo. Tal vez descubra que este tipo de comportamiento es un vicio.

LA GUIA DEL ESPIRITU SANTO

“y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Y pasando por Misia, Descendieron a Troas. Por la noche se le mostró a Pablo una visión: un hombre de Macedonia estaba de pie, suplicándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando tuvo la visión, enseguida procuramos ir a Macedonia, persuadidos de que Dios nos había llamado para anunciarles el evangelio. ” Hechos 16:7-10

El Espíritu de Jesús a menudo cierra puertas en el largo corredor de la vida. Nosotros lo recorremos tratando de abrir una tras otra, pero descubrimos que todas están cerradas con llave, para que podamos entrar a la que Él ha abierto para nosotros. “Y escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: “El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre, dice esto: ‘Yo conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque tienes un poco de poder, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre” (Apocalipsis 3:7-8) Algunas veces, al seguir la guía del Espíritu, pareciera que llegamos a una pared en blanco (ninguna pista de que hacer). El pequeño grupo misionero se encontró viendo al mar. No habían considerado cruzar a Europa, pero no se miraba ningún otro curso abierto.

Ellos caminaron de un lado a otro en la pared del mar o plataforma de desembarque, mirando sobre las intranquilas olas y dándose cuenta de las costumbres extrañas de los marineros y los viajeros que se habían aglomerado en el floreciente puerto, el cual llevaba el nombre famoso ante todo el mundo por la barricada de Troya.

Fue con tales pensamientos en su corazón que Pablo durmió esa noche en su humilde hospedaje, y en sus sueños, un hombre de Macedonia, como uno de los que había visto en el muelle, se puso de pie y le mocionó que fuese a ellos. (Hechos 16:10)

Donde es posible el juicio para llegar a la conclusión correcta, basados en las propuestas que puedan ser suplidas por El Espíritu divino, se nos deja considerar los problemas de nuestra carrera. Los materiales necesarios para formular el juicio correcto están a tu alcance; úsalos, balancea los pros y los contras, y esperando en Dios para que te prevenga de cometer un error, actúa. Cuando ya has llegado a una decisión, en fe y oración, ve hacia delante, sin dudar ni mirar atrás.

Una puerta pequeña puede guiar a una oportunidad vasta (inmensa). Pablo pudo haberse descorazonado por su recepción en Europa. Él buscó al hombre a quien había visto en la visión, pero la única señal de la adoración a Dios que pudieron encontrar fue un pequeño grupo de mujeres reunidas. Cuan sorprendidas han de haber estado por la aparición repentina de estos misioneros, pero una poderosa obra de Dios comenzó en la vida de, por lo menos, una de ellas a quien “el Señor abrió su corazón”. No menospreciemos la apertura mas pequeña, porque nunca podremos saber a cuan amplio lugar nos pueda conducir

ORACIÓN:  Oh Dios, puesto que no sabemos lo que el día puede traer, pero solamente que la hora para servirte siempre está presente, que podamos despertar a los llamados instantáneos de Tu santa voluntad sin esperar por el mañana, sino rindiéndonos hoy. Consagra con Tu presencia el camino en que nuestros pies deben ir; y las obras mas humildes brillaran, y los lugares mas toscos se allanarán. AMEN.

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